Las mañanitas
J. Aguirre
Las mañanitas camperas
yo no sé a qué comparar
para decir lo bonitas
que ellas son en realidad
unas visten de violeta
las otras de oro y de cal
unas vienen tan callando
que no se las ve llegar
otras a gritos de sol
que es como me gustan más.
A veces mitad del cielo
es día y la otra mitad
tiene oscuridad y estrellas
como noche de verdad
un viento como un suspiro
de la noche que se va
deja como un poncho al cuello
un resto de oscuridad
que en el lejano horizonte
deshilachándose está.
Aparecieron los árboles
en la niebla matinal
y los pastos tiritando
parecen campanillear;
las gotitas de rocío
que la noche dio en llorar
cada estrella que se fue
dio una flor en su lugar,
y el asoma un poquito
lleno de curiosidad.