Serenata campera

J. Aguirre

Mirando las estrellas me alcanza el alba

y todas las encuentro blancas, muy blancas.

Las que quiero son verdes con puntos de oro.

No hay estrellas tan lindas como tus ojos verdes.

Busco y no encuentro la lucecita de oro, que tienen dentro.

Son estrellas de noche, soles de día,

que alumbran tu graciosa melancolía.

De las flores que veo todas me gustan,

pero cuando las corto se ponen mustias

y la rosa más rara trasunto de la aurora.

La que a mi me seduce no se deshoja.

Es la rosa encendida que hay en tu boca.

Compadezco a las rosas las pobrecillas,

mirando el rosa suave de tus mejillas,

mejillas que parecen de nieve y rosa

y hacen que te persigan las mariposas.

Te comparo a las rosas y a las estrellas,

porque no encuentro cosas lindas como ellas

en el azul del cielo luna de plata

Escucha compasiva mi serenata, mi serenata.