El pescador

J. Turina

Pescadorcita mía,

Desciende a la ribera,

Y escucha placentera

Mi cántico de amor;

Sentado en su barquilla,

Te canta su cuidado,

Cual nunca enamorado

Tu tierno pescador.

La noche el cielo encubre

Y calla manso el viento,

Y el mar sin movimiento

También en calma está:

A mi batel desciende,

Mi dulce amada hermosa:

La noche tenebrosa

Tu faz alegrará.

De conchas y corales

Y nácar á tu frente

Guirnalda reluciente,

Mi bien, te ceñiré;

Y eterno amor mil veces

Jurándote, cumplida

En tí, mi dulce vida,

Mi dicha encontraré.

No el hondo mar te espante,

Ni el viento proceloso,

Que al ver tu rostro hermoso

Sus iras calmarán;

Y sílfidas y ondinas

Por reina de los mares

Con plácidos cantares

A par te aclamarán.

Pescadorcita mía,

Desciende a la ribera,

Y escucha placentera

Mi cántico de amor;

Sentado en su barquilla,

Te canta su cuidado,

Cual nunca enamorado

Tu tierno pescador.