Cautiva

M. Prieto

Por las ramas

indecisas

iba una doncella

que era la vida.

Por las ramas

indecisas.

Con un espejito,

reflejaba el día

que era un resplandor

de su frente limpia.

Por las ramas

indecisas.

Sobre las tinieblas

andaba perdida

llorando rocío,

del tiempo cautiva.

Por las ramas

indecisas.