Entré en la selva de los relojes

S. Grill

Entré

en la selva

de los relojes.

Frondas de tic-tac,

racimos de campanas

y bajo la hora múltiple,

constelaciones de péndulos.

Los lirios negros

de las horas muertas.

Los lirios negros

de las horas niñas.

¡Todo igual!

¿Y el oro del amor?

Hay una hora tan sólo.

¡Una hora tan sólo!

¡La hora fría!