Maleza
S. Grill
Me interné
por la hora mortal.
Hora de agonizante
y de últimos besos.
Grave hora en que sueñan
las campanas cautivas.
Relojes de cuco
sin cuco.
Estrella mohosa
y enormes mariposas
pálidas.
Entre el boscaje
de suspiros
el aristón
sonaba
que tenía cuando niño.
¡Por aquí has de pasar,
corazón!
¡Por aqui,
corazón!