Sí, tú lo sabes, alma querida

Richard Georg Strauss

Sí, tú lo sabes, alma querida,

que me atormenta el estar lejos de ti.

El amor hace enfermar el corazón.

¡Te doy las gracias!

Una vez yo alcé bien alto, borracho de libertad,

la copa de amatista

y tú bendeciste la libación.

¡Te doy las gracias!

Y exorcizaste así los demonios

a fin que yo, como jamás antes lo había estado,

santificado, santificado, cayera sobre tu pecho.

¡Te doy las gracias!