Bambuco

G. Uribe Holguín

Soy dichoso en tus brazos,

Ídolo mío,

Como las tiernas aves

Entre su nido:

Y es cada beso

Un grano que devora

Con embeleso.

Hay para mí en las ondas

De tu regazo

El frescor de las brisas

En el verano:

Y son mis flores

Las risas y sonrojos

De tus amores.

Los perfumes del alba

Son los perfumes

Que en torno de tu cuerpo

Juegan volubles:

Y en cada aliento

De un nuevo sol de dichas

El alba siento.

La estrella dulce y triste

Cual la esperanza

Que en frente al sol que muere

Tímida se alza:

No, no es más bella

Que un adiós de esos ojos

Que son mi estrella.