Pesadilla

G. Uribe Holguín

Desperté inquieto: a mi redor sumido

Todo en silencio y lobreguez yacía,

Y quise con liviana fantasía

El blando sueño conciliar perdido.

Llamé como león, con un rugido

Que del volcán del corazón partía,

La casta forma de la virgen mía...

Y oyó el sueño mi voz: fui obedecido.

Busco en redor con delirante acceso...

Encuentro su cabeza idolatrada...

Tomola en amantísimo embeleso...

Toco febril su boca embalsamada...

La beso... ¡queda abierta con mi beso!

¡Estaba del cadáver arrancada!