Electra
M. Heiniö
Ma desnudé nerviso.
Con la misma zozobra
de mis 18 años.
Y me tendí
en tu cama extraña.
Cosa curiosa:
ataron tu lecho
a mis espaldas,
para que no me moviera.
Inesperada,
recorriste mi cuerpo,
induciéndome espasmos crueles.
No, no haré más el amor
contigo.
Mujer vulgar y corriente.