Tiempo, lugar y ventura

M. Rodríguez

María:

Aprovechemos el tiempo,

mi Dios, que si el tiempo pasa

hallaré tiempo sin tiempo,

porque el tiempo que se pasa

sin vos, no es buen pasatiempo.

Si la gloria te asegura

el llanto, alma, procura

tu salvación, pues que vienes

a ver que en las manos tienes

tiempo, lugar y ventura.

Ventura, tiempo y lugar

tengo, Señor, y me atrevo

con mis lágrimas llegar

a vos cual Ícaro nuevo,

sol divino, mar de amar.

Tiempo y lugar conocido

veo, y quiero así buscaros,

Señor, con pecho atrevido

porque la gloria de amaros

muchas hay que la han tenido.

No quiero por el dolor

mis deseos malograr,

dígalo el alma, Señor,

y vos, pues queréis mostrar

la quinta esencia de amor.

David viéndose perdido

a un pequé se ha reducido,

y aunque le ven perdonado

muchos la gloria han buscado

pero pocos han sabido.

Pocos son, pues imaginan

que con deleites y vicios,

Señor, al cielo caminan

y a los torpes ejercicios

más que a la virtud se inclinan.

Si el descanso le asegura,

Señor, al que por vos muere,

vuestro amor, ¿qué bien procura?

¡Qué ciego está el que no quiere

gozar de la coyuntura!