¡Alza, hola !

Vives, Amadeo

Ancha franja de velludo

En la terciada mantilla;

Aire recio, gesto crudo;

Soberana pantorrilla;

Alma atroz; sal española...

¡Alza, hola!

Vale un mundo mi Manola.

De basilisco es su vista;

Cada mirada es un rayo;

No hay alma que la resista;

Y si mira de soslayo

Y pavonea la cola...

Si algún galán abejorro

Babeando tras ella va,

Se revuelve, tuerce el morro

Y le responde: ¡arre allá!,

Que no gusto de parola.

Sobre el suelo, en una esquina

Ella en rábanos entiende,

Y en naranjas de la China.

Todo es fresco lo que vende...

Quedando aparte ella sola.

Roto yo iba por la calle,

Y hecho un miserable trasto

Cuando me prendó su talle,

Y faja hoy de seda gasto

Y luzco la guirindola.

Por ella en holganza eterna

Vivo como un arcediano;

Triunfo y gasto en la taberna

Me pongo calamocano,

Y me tiendo a la bartola.

Como para mí trabaja,

Muchas veces se amohina,

Mas no saco la navaja

Aunque me trate la endina

Peor que a un bozal de Angola

Siempre lleva al derredor

De amantes una cohorte;

Mas toda es gente de honor...

¡Pues! Y yo, a estilo de Corte,

Dejo que ruede la bola.