La presumida

Vives, Amadeo

Bautizada en San Andrés,

Tanta sal el cura echó,

Que del Rastro a Lavapiés

Nadie campa más que yo.

Y por culpa de la sal

Se perdieron más de mil,

Que no hay moza más cabal

En los bailes de candil.

Al majo más majo

Le pincho y le rajo;

Si es hembra de rumbo,

La agarro y la tumbo,

Y estando debajo

La azoto y la zumbo

Que ya saben por acá

Que Bastiana es siempre asi,

Y contesta a un "¡alto allá!"

Con un "¡qué se me da a mí!"

Mi cortejo quìere ser

Un usía muy formal,

Que de mí pretende hacer

Una dama principal.

Yo le doy conversación

Y le engaño con el fin

De tratar a un señorón

Con la punta del chapín.

Que al ir por la calle

Luciendo mi talle,

Las capas se tienden,

Los ojos se encienden,

Y en estos madroños

Las almas se prenden.

Pero ¿quién me prenderá

Si yo siempre me escurrí

Contestando a un "¡alto allá!"

Con un "¡qué se me da a mi!"