El amor y los ojos

Vives, Amadeo

A la sala del crimen

Llevé tus ojos,

Porque son dos ladrones

Facinerosos.

Y cuando entraron,

Se ha quejado el regente

Que lo robaron.

Con los ojos del alma

Te estoy mirando;

Y con los de la cara

Disimulando.

Que este es el modo

De que nuestro cariño

Se oculte a todos.

¿Sabes qué es lo que quiero

Más que a mi vida?

Pues son tus ojos negros

Que me asesinan.

He de mirarte,

Y con tal que me mires

Aunque me mates,

No me mires, que miran

Que nos miramos;

Miremos la manera

De no mirarnos.

No nos miremos,

Y cuando no nos miren

Nos miraremos.

Si mis ojos te ofenden,

Yo te prometo,

Por que no te molesten,

Amarte ciego.

Mas te suplico,

Que en tal lance me sirvas

De lazarillo.

Fuego y nieve despiden

Tus nogros ojos;

Fuego para quien amas,

Nieve a los otros.

Y yo te ruego

Que aunque me hagas cinizas,

Me arrojen fuego.